Ante lo Ocurrido en el Estado de Querétaro
- padremauriciofsic
- 6 mar 2022
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Parece que conforme avanza el tiempo más reina la muerte en la sociedad cuando debería de Reinar Cristo con el yugo suave de su Misericordia. Parece que mientras clamamos al cielo la paz, con las acciones nos esmeramos en declarar la guerra y enaltecer la violencia. Hemos sacado a Dios no solo de la sociedad de la que todos somos parte, sino principalmente de. Nuestros corazones. Nos hemos convertido en una sociedad llena de podredumbre y miseria inauditas.
Puede más el fanatismo irracional y el sentirse superiores incapaces de aceptar que podemos perder o ganar en cualquier momento. La soberbia aflora y convierte al Hombre en un ente inescrupuloso al que no le importa ni siquiera su propia seguridad y se sumerge en una bestialidad inaudita e incapaz de ser comprendido por una mente ya no espiritual, por así decirlo, sino incluso de aquellas mentes mesuradas y de sentido común.
Siempre un deporte debe ser motivo de convivencia, fraternidad, entusiasmo, no una invitación a expresar lo peor de nuestros corazones y de nuestras acciones.
Lo hoy acontecido en el Estado de Querétaro, es tajantemente condenable y clama con toda justicia al Trono de Dios. ¿No basta que Nuestro País ya esté bastante bañado en sangre? ¿No basta la.violencia del crimen organizado? ¿No basta el derramamiento de sangre ocasionado por el crimen del Aborto? ¿Puede ser posible que las mentes y los corazones de los hombres hayan llegado a tal magnitud alarmante?
No nos extrañe que tanto más la sociedad se aleje de Dios y de sus Mandamientos, el mundo se sumerja cada vez más en su propia miseria. No basta ver un conflicto de dimensiones alarmantes entre países, basta con hechar una mirada hacia nuestras propias familias, trabajos, escuelas, etc., Tanta maldad, división, buscar una escalada pasando por encima de todo y de quién se atraviese. No podemos esperar paz, ni ser creadores de esperanza mientras sigamos permitiendo que todo esto avance y siga anidandose en el corazón de los Hombres.
¡México! ¡México! ¡Conviértete y vuelve a Dios! ¡Arrepiéntete mientras aún tienes tiempo de ver la Misericordia de Dios, antes que tengas que experimentar aún más la mano firme de su Divina Justicia!
Oramos por nuestros Hermanos que han perdido la vida a causa de estos actos tan deplorables en el Estado de Querétaro, por sus familias, por la pronta recuperación de los lesionados. Y exigimos a los órdenes de Gobierno, no tiemblen en ejercer todo el peso de la Justicia contra quienes han perpetrado estás circunstancias.
Rvdo. P. Mauricio Parra Solis
+ No Romano +
Dado en el Oratorio de San José Terror de los Demonios. Mexicali, B. C., 5 de marzo de 2022.




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